Santiago, Chile Febrero 2014


Las inmobiliarias actualmente necesitan 14 meses para agotar su stock de viviendas. Cinco años atrás, en 2009, se necesitaban 30 meses para alcanzar esta situación, según datos de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).


Es decir, los gestores de proyectos pronosticaban un período de dos años y medio para terminar de vender todo su stock disponible mientras construían nuevas viviendas, lo que tarda cerca de dos años. Esto indica que estaríamos frente a un escenario de posible sub stock , dice Javier Hurtado, gerente de estudios de la CChC. Agrega que hoy el 75% de los proyectos se vende en verde, lo que refleja el fenómeno antes descrito. Un agotamiento de las existencias de viviendas podría tener como consecuencia un aumento de precios, sostiene.

En el mercado inmobiliario la demanda ha sido constante y la oferta se ha restringido por razones como la dificultad para realizar proyectos nuevos. Esto ya sea por aumento de regulaciones o tramitaciones, por la falta de disponibilidad de suelos, o bien por la imposibilidad de conocer los costos efectivos de los proyectos, explica el director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), Vicente Domínguez. Aun así, advierte que el mercado está en equilibrio: “La comparación con el año 2009 no es muy procedente, pues era época de crisis con sobre stocks . El actual para la venta es razonable”.

Las tasas bancarias bajas, un aumento de empleo sostenido y la estabilidad económica del país son factores que explican esta alta demanda, explica Jaime Sarrà, director general NAI Sarrà.

La mayoría de los proyectos se vende casi completa mientras están en proceso de construcción. Desde Ralei Grupo Inmobiliario, el gerente comercial Andrés Ergas sugiere que para evitar un sub stock se tendría que mantener la estabilidad, no se deberían establecer mayores limitaciones a la construcción y la banca debiese regular los créditos. “Los precios deberían aumentar hasta que la demanda disminuya”, advierte Juan Pablo Monge, gerente general de Inmobiliaria Desco.

Si bien la venta más acelerada de proyectos es beneficiosa para las inmobiliarias desde el punto de vista de la seguridad y estabilidad del negocio, hay ciertas desventajas. “No permite corregir las alzas de costos ya que se vende antes y dicho precio no se puede subir. Ha traído muchas dificultades en los últimos dos años”, dice Monge.

El Mercurio, 28/02/2014